CAMINA HACIA EL BIEN Y BUSCA LA PAZ
Henry Antonio VILLENA CACHIQUE
Queridos jóvenes:
1. El jueves 01 de marzo de 2012,
ingresé al aula de 1° “E” siendo los primeros rostros que vi, los de Piero
Sandro y Michael Cristopher. Allí, había sido designado como tutor. Este año,
el lunes 14 de marzo, se me había dado el aula de 5° “C”. Aunque han pasado
cinco años, recuerdo con nitidez ambos sucesos como si hubiesen sido un día
después del otro. Esto ha marcado profundamente mi vida como maestro: es la
primera vez, como profesional, que acompaño estudiantes de manera continua.
Este es el fundamento de un profundo cariño que siento por ustedes.
2. Aunque, quizá no sea el más
indicado, me siento insondablemente honrado de dirigirme a ustedes en
representación de los profesores Tutores de Quinto: Christian Espinoza López,
Natividad Rodríguez Isminio, Nirvana Rengifo Dávila y quien les habla, Henry
Antonio Villena Cachique. La profesora Natividad ininterrumpidamente ha estado
con ustedes en el área de Inglés. La profesora Nirvana les guarda un especial
cariño porque también los ha visto crecer desde el 2013 cuando fue su Auxiliar.
No menos, el profesor Christian quien ha llegado este año a asumir este reto y
lo ha hecho con el corazón en la mano.
3. Muchos comenzaron este camino,
quizá los extrañemos y ahora los estemos echando de menos, ustedes mejor que yo
lo deben saber. Pero cada uno ha trazado el destino de su vida con sus
decisiones. Así es la vida, tomamos decisiones para vivir. No vivimos sin
decisiones, y deben ser responsables al tomarlas porque marcarán sus vidas para
siempre. No se trata de suerte, ni de destino, sino de reflexionar y escuchar
los sabios consejos. Primero los de sus padres, jóvenes, sus padres deben ser
sus primeros consejeros porque los aman. Prueba de su amor hacia ustedes es la vida
que les han regalado, su manutención en todos estos años de etapa escolar y la
hermosa fiesta promocional que tuvieron, del que he sido testigo que ha costado
mucho sacrificio, no solo económico, sino de esfuerzo.
4. Por medio de ustedes, quiero pedir
perdón a sus padres, si no hemos dado lo mejor de nuestra profesión, pero les exhorta
a recordar que sus primeros educadores han sido sus padres, aunque nosotros
hemos estudiado para educarlos, nuestra función está en reforzar las bases que
han cimentado en ustedes, pero, en algunos casos, nos han puesto un reto grande.
Así, me entristece recordar que el día de la fiesta promocional, después de
cinco años en la secundaria, he conocido a algunos de sus padres de familia.
5. Finalmente, no olviden los
valores que en esta Institución, a través de las Religiosas Franciscanas de la
Inmaculada Concepción, les hemos transmitido. Jóvenes, ustedes tienen que tener
como lumbrera a nuestro Padre San Francisco, quien fue un hombre que no se
conformó con la sociedad que le tocó vivir porque se dio cuenta que muchas
cosas no marchaban bien, no estaban bien y él quiso hacer algo diferente.
Jóvenes, no se conformen ni se adapten a un mundo que no marcha bien, que no
está bien. Dense cuenta y hagan algo diferente construyendo una sociedad que
camina hacia el BIEN y busca la PAZ desde lo que quieran ser, ya como profesionales,
ya como padres o madres de familia, ya como empleados, etcétera. Todo aporta y
contribuye.
6. Le pido a Dios y a María
Inmaculada, que los cuide siempre, que logren sus anhelos, los tenga con salud
y les dé la sabiduría para tomar las mejores decisiones y aprovechar las buenas
oportunidades que la vida les presente.
Un carísimo abrazo a cada uno de
ustedes, Hijos e Hijas de la Misericordia de Dios.
Juanjuí-Perú, 23 de
diciembre de 2016





